Cuando nadie del equipo se queja eso es ¿una buena o una mala señal?

Si nadie se queja, igual es que ya les da igual todo o que la exigencia es escasa o que están demasiado acomodados.

En las empresas, como en la vida, el mayor enemigo no es el fracaso, es la indiferencia.

¿Receta mágica? Provoca, sacude, molesta… pero sin pasarte. Cambia la rutina. Pregunta cosas incómodas. Y si hace falta, entra en modo “entrenador del Barça que deja en el banquillo al titular por llegar 5 minutos y el suplente lo hace tan bien que se queda de titular toda la temporada”…

… Porque a veces, el problema no es que lleguen tarde… es que están dormidos con los ojos abiertos.

Si tu equipo ya parece una escena de The Walking Dead necesitan a alguien que les despierte.

De eso hablamos Pedro Valladolid y yo esta semana.

Hosted on Mumbler.io

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Liderazgo Comercial
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.