¿Quieres mejorar, pero el día a día te come? Tranquilo, no estás solo
La mayoría seguimos atrapados en esa agenda de tareas urgentes que no sirven para nada, atendiendo clientes que poco aportan, y postergando lo importante hasta el mítico «cuando tenga un rato».
Hoy Sergi y yo no te traemos una solución milagrosa —ni madrugar a las 5, ni ducharte con agua fría, ni pasear en pelotas a -3 grados. Lo siento.
Aunque sí que ponemos el dedo en la llaga de algunas heridas
- No necesitas más tiempo.
- Necesitas hacer las cosas mejor.
- Y sí, probablemente dejar de atender a ese cliente que te chupa el alma (y el margen).
Este episodio es una buena colleja (de las que hacen bien).
Para que no sigas diciendo eso de «es que ahora no puedo». Porque puedes. Pero no quieres. Y lo sabes.
Escúchalo. Si te atreves.
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