Hay empresarios que dicen con el pecho inflado: “¡Yo no debo ni un euro al banco!” Y en ese momento, los ojos de Pedro y Santiago se entrecierran con sospecha.

No deberle nada al banco suena a victoria… también suena a que estás financiando todo con tu propio bolsillo. Y eso, amigo, no siempre es buena señal.

En este episodio hablamos de deuda buena y deuda tóxica, que no es lo mismo pedir un crédito para comprar maquinaria que para pagar la luz del almacén y las nóminas del mes.

¿La clave? Tener un plan, estructurar la deuda con sentido y, sobre todo, entender bien cuánto te cuesta esa tranquilidad mental que te estás negando por no pedir financiación bien pensada.

Hosted on Mumbler.io

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Liderazgo Comercial
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.