Hay dos tipos de planes de negocio.

El que haces para pedir dinero (ese con frases tipo “reposicionar la propuesta de valor con un enfoque disruptivo”).

Y el que haces para no volverte loco.

El primero queda muy bien en una presentación.
El segundo evita que acabes con un socio que no soportas, un equipo que no entiendes y un negocio que no sabes por qué montaste.

Pues de eso va el último episodio del podcast.

De ese plan que sí sirve cuando eres tú solo con tu ordenador, o cuando tienes un equipo pequeño y el Excel ya no da más de sí.

Un plan con tres bloques que parecen simples… hasta que te sientas a escribirlos:

  1. “Dibuja la empresa que quieres tener”
    No empieza en la facturación. Empieza en cómo quieres vivir.

  2. “Deja lo hablado por escrito”
    Tanto como si tienes socios como si eres tú solo.
    Pon por escrito qué harás si las cosas se tuercen. (Y se van a torcer. No es mala suerte, es estadística.)

  3. “Pasa del PowerPoint a la acción”
    100 días. Acción masiva. Menos teoría, más llamadas.

No es un plan para impresionar.
Es un plan para que te sirva a ti.

Para que tomes decisiones sin necesidad de consultar con la almohada, el horóscopo o la IA.

Cuando escuches el episodio, dime:
¿Qué parte de tu plan todavía no está escrita?

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Liderazgo Comercial
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.